Un bebé que deja de respirar o un niño que se desploma son las escenas que ningún cuidador quiere imaginar, y justamente por eso conviene tener claro qué hacer antes de que ocurra. Esta guía resume lo esencial. No reemplaza un curso con práctica, pero te ayuda a partir.
Por qué la RCP en niños es distinta
En los adultos, el paro cardíaco suele tener un origen del corazón. En bebés y niños, según las guías pediátricas de la American Heart Association, el paro con frecuencia empieza por un problema respiratorio: atragantamiento, ahogamiento o una enfermedad que dificulta respirar. Por eso las ventilaciones tienen un rol importante en la RCP pediátrica, además de las compresiones.
Los pasos generales
- Asegura el lugar y comprueba si responde: háblale con firmeza, tócale el hombro (en un bebé, la planta del pie).
- Pide ayuda y llama al 131 (SAMU). Si hay otra persona, que llame mientras tú empiezas; si tienes el teléfono, ponlo en altavoz para seguir las instrucciones del operador.
- Mira si respira con normalidad. Si no responde y no respira, o solo boquea, comienza la RCP.
- Comprime en el centro del pecho, fuerte y rápido: entre 100 y 120 compresiones por minuto, hundiendo el tórax al menos un tercio de su grosor y dejando que vuelva a subir por completo entre cada compresión.
- Si sabes hacerlo, combina compresiones y ventilaciones tal como lo practicaste. Si no te sientes seguro, las compresiones continuas son mucho mejor que no hacer nada.
- Usa el desfibrilador (DEA) en cuanto llegue. En Chile, los equipos deben permitir su ajuste para uso pediátrico o adulto, según el Decreto 56 del Ministerio de Salud (art. 10). Si el tuyo tiene parches o modo infantil, úsalos y sigue sus indicaciones de voz.
- No te detengas hasta que llegue la ayuda, el niño reaccione o el equipo de emergencia te lo indique.
Si se atraganta
Las señales de alarma son que no puede toser, llorar ni hablar, se lleva las manos al cuello o se pone azulado. Llama al 131 de inmediato. La maniobra para ayudarlo es distinta en un lactante y en un niño mayor, y es una de las primeras cosas que se practica en un curso.
Lo que cambia según la edad
La posición de las manos, la profundidad exacta en centímetros, la proporción entre compresiones y ventilaciones y la forma de ayudar a un bebé que se atraganta dependen de la edad (lactante, niño pequeño, niño mayor), y las guías se actualizan cada pocos años. Eso es justamente lo que se aprende y se corrige en un curso, con un maniquí de lactante y otro pediátrico, y con un instructor que te mira las manos.
Qué puedes hacer hoy
- Deja el 131 a la vista para quien cuide a tus hijos.
- Ubica el desfibrilador más cercano a tu casa, colegio o jardín (cada Seremi de Salud publica la lista de establecimientos que tienen uno).
- Haz un curso de primeros auxilios pediátricos: cuanto antes se empieza la RCP, mayores son las posibilidades de sobrevivir.
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Contenido educativo: no reemplaza la capacitación práctica ni las instrucciones del servicio de emergencia (131).
Fuentes: AHA/AAP, Part 6: Pediatric Basic Life Support (2025) · Decreto 56 de 2019, Ministerio de Salud (arts. 10 y 14).